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04.05.2026

Así estamos diseñando villas en Texas desde Mallorca

No es habitual que un promotor inmobiliario en Texas contacte directamente con un estudio de arquitectura en Mallorca para definir una nueva línea de viviendas. Sin embargo, eso es lo que ocurrió en 2025, cuando Buisier Development, tras analizar distintas referencias a nivel internacional, encontró en nuestro trabajo una manera de proyectar y unos diseños que encajaban con lo que estaban buscando para su desarrollo.

Reinterpretar una manera de proyectar en un contexto residencial distinto

Su objetivo no era encargar una vivienda puntual, sino encontrar un enfoque arquitectónico capaz de aportar valor real a los diseños que tenían en mente. En ese proceso de búsqueda es cuando conectaron con nuestro estudio y nos propusieron desarrollar conjuntamente esta línea de villas.


Más que un encargo puntual, lo que plantearon fue adaptar una forma de entender la arquitectura a otro contexto. A partir de ahí comenzó una colaboración que hoy seguimos desarrollando con una estructura de trabajo continuada y una visión compartida.


Las zonas residenciales de Texas destacan por un modelo muy consolidado: la típica urbanización americana donde las viviendas se repiten bajo un mismo lenguaje (cubiertas inclinadas, composiciones previsibles y materiales recurrentes). Este patrón genera entornos homogéneos en los que resulta difícil distinguir una vivienda de otra.


Ahí es donde surge la oportunidad de hacer algo distinto: introducir viviendas más contemporáneas, con mayor libertad espacial y una identidad arquitectónica propia.

Adaptar, no replicar

Nuestro trabajo se centra en el desarrollo completo del diseño arquitectónico y la definición íntegra de cada vivienda. Las viviendas serán construidas en Texas bajo la supervisión de un equipo técnico local.


No se trata de trasladar una arquitectura de un contexto a otro, sino de reinterpretarla. Cada proyecto se desarrolla desde las condiciones reales del lugar: clima, forma de habitar, sistema constructivo y expectativas del cliente.


La vivienda norteamericana responde a una lógica residencial distinta, especialmente en Texas, donde la escala, la movilidad y los hábitos cotidianos condicionan mucho el proyecto. Los garajes deben asumir varios vehículos, normalmente de mayor tamaño; las zonas de servicio, almacenamiento y lavandería tienen un peso más importante; y la casa incorpora espacios interiores pensados para usos diversos a lo largo del día. Frente a una cultura mediterránea más apoyada en la relación con el exterior, la sombra, la terraza o el patio, este contexto exige viviendas capaces de resolver muchas funciones dentro de una estructura doméstica más amplia y compleja.

Mediterráneo contemporáneo como punto de partida

La arquitectura mediterránea contemporánea es, en esencia, la arquitectura que hoy se desarrolla en el ámbito mediterráneo. Como en cualquier buena arquitectura, su valor reside en adaptar las necesidades actuales al contexto en el que se aplica.


Este lenguaje es precisamente el que despertó el interés del promotor norteamericano. Sin embargo, más allá de la estética, uno de los aspectos clave que hemos detectado es que, en muchos casos, el estilo de vida ha evolucionado, mientras que buena parte del modelo residencial existente en estas zonas sigue respondiendo a esquemas funcionales propios de décadas anteriores.


Nuestro trabajo consiste, por tanto, en analizar las formas de habitar actuales y reinterpretarlas en el proyecto, tomando como referencia ese lenguaje mediterráneo contemporáneo, pero adaptándolo a las condiciones específicas de Texas. El objetivo es generar viviendas que no solo aporten una imagen diferenciada, sino que respondan de forma más precisa a las necesidades reales del usuario.


Uno de los elementos que más condiciona esa resolución es la cubierta. En arquitecturas con cubiertas inclinadas, la geometría acaba influyendo en la planta y limita en cierta medida la flexibilidad para evitar soluciones forzadas.


Las cubiertas planas, en cambio, permiten trabajar con mayor libertad, ajustando cada espacio exactamente a su función y facilitando además la incorporación de terrazas y espacios exteriores.


Por eso, las geometrías más libres no responden a un gesto formal, sino al resultado de haber resuelto bien el programa. La forma aparece como consecuencia.


Cuando trabajamos en Texas, esta manera de proyectar no se traslada de forma literal. Se adapta al contexto, manteniendo los principios pero ajustándose a otra cultura, otro clima y otra forma de construir.

Un cambio también técnico

Trabajar en Estados Unidos implica adaptarse a un sistema constructivo distinto. Predominan estructuras ligeras de madera (habituales en gran parte del país) y una lógica dimensional basada en el sistema imperial (pies y pulgadas), en lugar del sistema métrico.


No es solo una cuestión de unidades, sino de cómo se modula y se construye.


En este proceso ha sido clave la experiencia profesional del arquitecto Jaime Salvá en San Francisco entre 2005 y 2006, que facilita entender estos códigos y trabajar con naturalidad en este contexto.

Una línea de trabajo en crecimiento

Actualmente estamos desarrollando los primeros proyectos y en breve comenzarán las primeras obras. A medida que se materialicen, iremos compartiendo su evolución y aprendizajes.


El interés que esta línea de trabajo ha generado ha llevado a formalizar un acuerdo de exclusividad en Texas. La promotora prevé que, una vez construidas las primeras viviendas, puedan despertar una demanda significativa y atraer la atención de otros promotores locales.


Este proyecto marca el inicio de una línea que iremos desarrollando en distintos contextos, siempre desde la misma premisa: adaptar la arquitectura a cada lugar con rigor, buscando soluciones específicas y con identidad propia.